El dolor crónico no siempre se ve: cómo reconocerlo en perros y gatos
25 de mayo de 2026 · 2 min de lectura

Solemos imaginar que un animal con dolor se queja o renguea. Pero en perros y gatos el dolor crónico casi nunca se manifiesta de forma tan evidente. Aprender a reconocer las señales sutiles puede cambiarles la vida.
Por qué el dolor pasa desapercibido
Los animales tienden a esconder el dolor: es un instinto de supervivencia. Por eso el dolor crónico no se mide con un solo signo, sino observando distintos aspectos del paciente a lo largo del tiempo.
Señales que vale la pena mirar
Movilidad: le cuesta subir, saltar, levantarse o usar las escaleras.
Postura y descanso: adopta posturas nuevas o cambia su forma de dormir.
Comportamiento: está más retraído o irritable, y busca menos contacto que antes.
Rutina: come, juega o se mueve menos de lo habitual.
Cómo evaluamos el dolor
La evaluación del dolor es un proceso clínico que integra la observación, la evolución del paciente y herramientas específicas. Usamos escalas que permiten estimar su intensidad y seguir su evolución en el tiempo, para ajustar el tratamiento y mejorar el bienestar.
Si reconocés alguna señal
Notar estos cambios a tiempo permite actuar antes y evitar que el dolor se vuelva parte de la rutina. Si reconocés alguna de estas señales en tu mascota, escribinos: la evaluamos con calma, en casa, y vemos juntos cómo ayudarla.